Alito ni lo pienses

por Horacio Zaldivar

Ante el fracaso electoral de Morena en la composición de la próxima legislatura del Congreso de la Unión, López Obrador dijo que para lograr la mayoría en la Cámara de Diputados se podrían llegar a acuerdos con el PRI. 

“Si se quisiera tener mayoría calificada, se podría lograr un acuerdo con legisladores del PRI, o de cualquier otro partido, pero no se necesitan muchos para la reforma constitucional” afirmó en su conferencia mañanera. 

Al respecto, seguramente los electores que votaron en contra de Morena rectificarían la intención de su voto y pedirían, exigirían a sus dirigencias nacionales apoyar al presidente para que pueda obtener la mayoría calificada que perdió en las urnas, faltaba más.

Ante la propuesta presidencial hubo respuesta: «No habrá un cheque en blanco ni acuerdos en lo oscurito; tampoco avalaremos desaparecer organismos autónomos», responde Alejandro Moreno, líder nacional del PRI a López Obrador. dio cuenta el portal La Silla Rota.

Sin embargo, para nadie es un secreto la cercanía de Alejandro Moreno “Alito” dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional con López Obrador. Desde aquella exigencia del primer mandatario a los gobernadores priístas para que apoyaran a Alejandro Moreno rumbo al CEN del PRI, hasta las abstenciones y apoyo a sus iniciativas en ambas cámaras que favorecieron a Morena, dan cuenta de ello. 

Alito no es suicida y sabedor del turbio pasado de la mayoría de los personajes de primera línea del PRI, muchos ahora en las filas de Morena, optó por jugar a modo a los designios del presidente hasta que llegó el proceso electoral convirtiéndose en beligerante opositor al partido propiedad de López Obrador.

Moreno Cárdenas pasó de ser comparsa a fiero opositor por las siguientes razones: Aseguró una curul en la próxima legislatura que le proporcionará fuero, inmunidad ante cualquier ataque del presidente. Midió con precisión las evidentes debilidades del mandatario, y entendió como en el ajedrez que la mejor defensa es el ataque.

Sin embargo, Alejandro Moreno no es un político de fiar, de palabra, como cientos de miles que pululan en México, por lo que serán las dirigencias de Acción Nacional y de la Revolución Democrática los que obliguen a “Alito” a no recular. 

De los presentes y futuros legisladores del PRI mejor ni hablar, toda vez que en su gran mayoría con sus contadas excepciones como: Dulce María Sauri, Fernando Galindo y Carlos Pavón entre otros, el resto son y seguirán siendo dóciles corderos a la voz del pastor.

Al tiempo…

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