DIA DEL LOCUTOR14 DE SEPTIEMBRE

Por Francisco Esparza Acevedo

Detrás de cada micrófono de una cabina radiofónica hay una historia de vida, muchas anécdotas y el compromiso social de informar, orientar, comunicar, y entretener. Los tiempos en radio han cambiado, se han modernizado y a la par el trabajo de los locutores que este 14 de septiembre celebran el “Día del Locutor”.

Las primeras radiodifusoras de Zacatecas fueron armadas con inmensos transmisores, con bulbos a los que se les podía observar lo incandescente, consolas de metro y medio longitud, cartucheras de cuatro y ocho tracks, tornamesas, micrófonos, un teléfono y entre algún otro equipo, los inolvidables acetatos de 45, 33 y 78 revoluciones por minuto.

Se identificaban por lado A y lado B. El lado A regularmente traía grabada la canción que se promovía para convertirla en un éxito, luego aparecieron los discos llamados LP que contenían hasta diez canciones por lado, era la locura musical a su alcance. Y detrás del micrófono un personaje que en segundos tenía que preparar la siguiente canción poniendo la aguja del tornamesa en el lugar exacto para que iniciara la melodía y previo a ello leer la lista de continuidad para verificar el orden de aparición de los patrocinadores y enseguida meter tres cartuchos a la boca de la cartuchera para que no hubiera ni medio segundo en silencio, a lo que se le llamaba “Lagunas” y que era sancionado por la empresa. Antes de la llegada de las cartucheras y cartuchos, los comerciales llegaban de la ciudad de México, en aceptado y a una velocidad de 78 revoluciones lo que sin duda complicaba aún más las cosas.

Y para cerrar con broche de oro los locutores tocaban una pequeña marimba para dar a conocer de viva voz la identificación de las emisoras XELK o XEXZY mientras hacia todo esto rompía el sobre que contenía alguna carta del o de la radioescucha y leer su petición musical acompañada de algunos saludos….cartas que en montones llegaban, algunas perfumadas, otras decoradas, otras simples…todas igual de importantes y por si fuera poco también atendía el 20135 de la LK o el 20231 de la Z para enlazar alguna llamada “Al aire” y escuchar a veces una petición o un rosario de ellas…..no había tiempo ni para tomar agua o ir al baño….había tanta disciplina o mejor dicho auto-disciplina que asemejaba a la educación militarizada por su riguroso proceder.

Todo era manual, no había ninguna posibilidad de que en aquellos años se pudiera automatizar una cabina de radio, verdaderamente todo era en vivo.

Tiempos de locutor, tiempos en los que hasta la iglesia y la sociedad de buenas costumbres sancionaba algunas canciones porque en su letra decía que la chamaca usaba minifalda y enseñaba sus bien formadas piernas.

Tiempos en los que debías tener una licencia federal, tipo A y/o B expedida por la Secretaria de Gobernación y obras Publicas y posteriormente por la SEP que te autorizaba a salir al aire con ciertos conocimientos de cultura, de idiomas, del entorno social, etc.

Tiempos en los que se le tenía a la Secretaria de Gobernación, miedo porque te sancionaba una mala lectura, una mala pronunciación o una mala, al Ejercito Nacional, al Gobernador en turno y por supuesto al patrón…los tiempos han cambiado y la locución también.

El Locutor, además de realizar con pericia esa actividad detrás del micrófono era la voz de enlace con la sociedad en general, pero también en lo particular. Comunicaba sobre al deceso de alguna persona o la pérdida de algún animal, transmitía recados de una comunidad a otra e incluso del extranjero a la ranchería más olvidada de nuestro Estado. Eran los famosos radiogramas, rivalizando con los telegramas físicos que eran también un excelente medio de comunicación urgente.

El viejo locutor jugaba un papel importante en la recuperación de algún niño o de algún anciano extraviado, los radioescuchas acudían al llamado y llevaban a la estación del radio a la persona extraviada o a las instalaciones de la inspección de policía. El Locutor influía en los buenos hábitos de la sociedad, convocaba a regresar algún portafolio extraviado, alguna cartera o cualquier objeto olvidado y la sociedad siempre respondía. Su influencia siempre ha sido notoria en la sociedad, aunque no se les conozca ni se les reconozca.

El locutor informa, orienta, crea opinión, influye, educa, divierte, comunica, ameniza y en muchos casos lo hace desde el anonimato físico. Se conoce su voz, su nombre, pero físicamente pocas veces se les conoce. Locutores que han sido testigos, protagonistas y difusores de la historia en Zacatecas.

Narradores de juegos de Béisbol, de Peleas de Box o lucha libre, de futbol carreras de autos o de motos, charreadas, corridas de toros, de eventos sociales o comerciales, de movimientos universitarios, de bailes en el Instituto de Ciencias de Zacatecas o de la Escuela Normal, informes presidenciales, de los gobernadores o alcaldes, eventos religiosos de la visita de un Papa o de un Rey a nuestra capital o de alguna desgracia con la que nos tocó coincidir.

El locutor siempre ha sido el enlace entre la vida cotidiana y usted, solo que de una manera extraordinaria. José Miguel Acevedo, José Acevedo Santillana, Pepe Bonilla, Jesús Jaquez, Edmundo Llamas, Ernesto Juárez, Antonio Martínez Flores, Manuel Martínez de la Rosa, Jorge Gamboa, Miguel González Vázquez, Jesús Barrón Cordero, Juan Antonio Barrón Cristerna, Mario López, Rafael Pedroza, Adolfo Yáñez, Ángel Salazar Gaeta, José Manuel Aranda, Moisés Vázquez, Román Méndez Oliva, Ramón Medina Collazo, Oscar Fernández, Alfredo Robles, Héctor Guerrero, Raúl Valdez, Lázaro Rivera Nacho Valenzuela, Armando Solís, German Sustaita, Cliserio del Real, Gerardo Ortiz, Arnulfo Ruiz, Nicolás Recendez, Paco Elizondo, Nicolás Varela, Gabriel Carrillo, Martin Diaz, Pepe Gallardo, Rene Martínez, Everardo Regis, Trinidad Torres Gallegos, Manuel Casas, Héctor Gómez, Ana Celia Caldera, Betty Padilla, Claudia Torres, Carmelita Poblano, ..JULIA SANTILLANA, especial mención por ser la primer mujer en la locución zacatecana entre muchos más, entre muchas voces que se han ido, que permanecen, que son de la nueva generación y que hoy recordamos Ellos fueron, son, y serán voces por siempre en la locución zacatecana.

Hoy el trabajo del locutor es más relajado, moderno, con diferente lenguaje, más tecnológico, pero siempre igual de importante.

Detrás de cada micrófono de una cabina radiofónica hay una historia de vida, muchas anécdotas y el compromiso social de informar, orientar, comunicar, y entretener.

Muchas gracias amigos y compañeros locutores, nuestro reconocimiento desde este espacio informativo a su trabajo, a su dedicación, a su tradición.+10

117Tú, Paco Elizondo, Beatriz Hernández y 114 personas más 83 comentarios2 veces compartido

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