Candidato Covid: DAVID MONREAL.

por Horacio Zaldivar

Para estar acorde con la pandemia, David Monreal se convirtió en el primero y más importante candidato Covid, por su alto grado de contaminación, que para su desgracia, de su familia, partido político Morena y presidente de México, los contaminó arrastrándolos por la ruta de la vergüenza y el escarnio popular.  

El video difundido profusamente en los ámbitos nacional e internacional, en el que aprecia a David Monreal tocando inapropiadamente a Rocío Moreno, candidata de Morena a la presidencia municipal de Juchipila, Zacatecas, video desmentido por el candidato a gobernador, que la prensa aliada calificó como un montaje de sus opositores, a nadie convenció ni su inocencia, mucho menos el burdo manejo de crisis que lo ubicó en el ojo del huracán.

En este sentido, nos informan desde Zacatecas, que fue tan evidente, obvia la intención de David Monreal en el video, que Verónica Díaz Robles delegada de los programas federales, estalló en cólera, quien tampoco creyó en la inocencia, mucho menos que se tratara de un montaje, una infamia más para perjudicarlo.

Después analizar dos videos adicionales al primero subidos a la redes sociales, se confirma el hecho, por lo que ahora de victimario intenta pasar como víctima, de una inexistente nueva infamia en su contra.

Ante la evidencia audiovisual difundida como pocas ocasiones en las redes sociales y convertida en trending topic en Twitter, resultó increíble la versión de la candidata en la que no sólo niega que fue manoseada, sino además que la están utilizando los opositores para una sucia campaña en contra de David Monreal, declaración que nadie creyó, y terminó ubicándola como una agradecida víctima, y no agraviada.

David Monreal ya sin la batuta, ni dirección de su hermano Ricardo, a quien le dio las gracias y marginó de su campaña, se fue por la libre seguro que con su “amplia ventaja” en las mediciones electorales, podía hacer lo que quisiera con su campaña y candidatas, olvidando que la soberbia y las encuestas matan.

Con el manoseo a la candidata de Juchipila, acto consentido o no, avergonzó a su esposa, hijas, hermanos, sobrinos y a toda la familia Monreal. Los daños colaterales no paran aquí. Mientras su sobrina Elda Catalina, su hermano Saúl, quienes un día sí y el siguiente también presumen su orgullo de pertenecer a la familia Monreal, pero además, cuidan sus actos, su comportamiento en aras de no dañar lo hecho por sus abuelos, padres y hermanos, David rema en sentido contrario.

Aún más, el virus llamado David Monreal llegó hasta Palacio Nacional, obligando al presidente López Obrador aguantar la crítica y tener que callar ante los cuestionamiento de la prensa, a escasos días que en la conferencia mañanera presumió el prestigio y la amistad con la familia Monreal.

A su partido político Morena, lo terminó de sumergir en el lodazal heredado por Salgado Macedonio, hoy maximizado por el presunto abuso a un menor por el diputado federal de Morena Benjamín Saúl Huerta, el que terminó renunciando a la reelección por su distrito electoral federal en Puebla.

Por si esto no fuera suficiente, su desliz pegó como misil en la línea de flotación del navío de su hermano Ricardo, quien aspira a conducirlo a buen puerto para el 2024, que finalmente por enésima ocasión optó por regresar a Zacatecas, no precisamente para salvar la campaña de David, que de antemano sabe que después del show sus posibilidades son mínimas, sino la honra familiar y el proyecto del 2024.

Nada justifica el comportamiento de David Monreal, y lo ubica en la franja del abuso, aprovechando su posición política. Ya no hay espacio para una nueva “infamia”, el tema lo agotó David, y esta consiente que nadie en su sano juicio aceptará su reiterada victimización. Es lamentable buscar el voto por lástima, y no por capacidades.

David no solo se convirtió de facto en el mejor coordinador de campaña de sus opositores, sino también en un peligroso virus que contamina todo a su paso. El tiempo demostró que su elección a la candidatura al gobierno de Zacatecas fue un craso error, y que la tercera no será la vencida. 

Para este virus no hay ni habrá vacuna…

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