«EL BESO». POR ALBERTO VILLALOBOS GARCÍA.

La vida sentimental de muchos seres ha cobrado un valor insospechado, gracias a un beso que devuelve la esperanza, aunque en un beso pasional, se nos escapen tres minutos de muestra. Es una de las experiencias que volveríamos a repetir aunque éste nos cueste un poco de vida. Un beso afecta fuertemente los cinco sentidos: La vista, que se deleita con el rostro del amante. El tacto, al sentir el rose de la piel. El gusto, en el intercambio de la saliva. El olfato, en el reconocimiento del olor del oro. El oído, que percibe la salida de la respiración y los latidos del corazón. Con ello puedes demostrar cariño, efecto, pasión, lujuria, u otros sentimientos. El beso puede ser, un foco de infección. Ya que la mayoría de los casos detectados, aparecen entre los 17 y 25 años y se conoce comúnmente como la “Enfermedad de los enamorados». La enfermedad es causada por un virus de tipo herpes, la “mononucleosis infecciosa” que es considerada como una enfermedad benigna, que se manifiesta con síntomas alarmantes como: Enrojecimiento de la garganta, fiebre moderada tenaz, ganglios inflamados y una intensa fatiga. El medicamento, reposo y abstenerse de dar y recibir besos, mientras pasa el mal. Besar es un ejercicio muscular facial, muy agradable ya que se ponen en movimiento 12 músculos. Si es un beso apasionado, se ejercitan 29 músculos, quemando 12 calorías, además se aceleran el pulso, ocasionando que el corazón bombee un litro de sangre.

2Tú y Lex Ley

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