El día de hoy abordamos un debate de relevancia nacional: “la defensa de la Educación Superior Pública en México”.

Compañeras y compañeros Diputados,

Pueblo de México:

El Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, abonó en la creación de un marco institucional estratégico para permitir el ejercicio a plenitud del derecho fundamental a la educación superior. 

Asumimos el reto de encarar un profundo proceso de transformación institucional, curricular y administrativa en respuesta a las demandas y expectativas del Proyecto de Nación y de las políticas de cambio para la Cuarta Transformación.

Nos pusimos como objetivo el favorecer la equidad, la inclusión, el respeto a todas las comunidades, el acceso a las oportunidades y los derechos humanos. Pusimos en el centro a la Educación, cimentada en la participación plural, en la toma colectiva de decisiones y en la construcción de consensos amplios para garantizar el Bien Común.    

Apoyamos una reforma educativa integral, con perspectiva social, cultural, y tecnológica. Nuestra iniciativa fue construida de forma participativa, abierta y con los distintos actores que participan en el proceso educativo y que constituyen los pilares para la evolución del Sistema Nacional de Educación Superior.

Trabajamos en favor de una sociedad con mayor equidad y plena justicia social. Por ello privilegiamos el acceso a la educación pública sobre la privada. 

Para el Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, la educación superior es un derecho fundamental, universal, constitucional y humano. La educación no es un servicio como tramposamente se define en el dictamen que hoy se presenta.  Por eso, hoy en día decimos con toda claridad que la educación gratuita ya no existe más en nuestro país.

 ¿Cómo sostener que la educación pública en México es gratuita cuando hay instituciones “públicas” que cobran hasta nueve mil pesos al semestre, cuotas de inscripción de casi tres mil pesos o exámenes de admisión de hasta cuatro mil pesos?

¿Cómo vender la educación a un país en donde más de la mitad de la población vive en situación de pobreza?  Esto es negar este derecho a unos 60 millones de mexicanos.

Poco o nada de nuestra iniciativa de Ley General de Educación Superior presentada en septiembre de 2020 fue incluida en el actual dictamen.

Nosotros diseñamos una iniciativa de Ley de acceso público y universal, para transcender la privatización, las injusticias sociales y la exclusión.

En nuestra iniciativa privilegiamos la inclusión, el respeto, la solidaridad, la convivencia, la democracia participativa y la justicia social.

  • Defendimos y apuntalamos una educación superior pública, laica, incluyente, gratuita y obligatoria.
  • Establecimos medidas necesarias para salvaguardar a las Universidades e Instituciones de Educación Superior Públicas del desmantelamiento que pretenden los intereses neoliberales. 
  • Generamos controles para frenar la descomposición y la corrupción presupuestaria y fortalecimos la autonomía universitaria.
  • Redefinimos la relación entre los sujetos titulares del derecho y los recursos para garantizar dicho derecho
  • Asumimos un paradigma garantista, con la encomienda de contribuir a la satisfacción de las necesidades de amplios sectores de la población mexicana.

Lamentablemente, lo que teneos ahora es un dictamen que plantea transformar la educación en una industria, en un gran entramado de poder para vender conocimientos y aprobar exámenes.

El Ex Secretario Moctezuma fue un actor relevante en la mercantilización y privatización de la educación, como representante de los empresarios y grandes transnacionales que ven en la educación tan sólo un negocio, que miran a los estudiantes como consumidores y creen que la educación es una mercancía que puede venderse al mejor postor.

Una educación de “sálvese quien pueda”, una educación ciega a las injusticias y a la desigualdad social.

El Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo votará en contra de esta Ley, porque pretende seguir incidiendo de manera expansiva en la primacía del mercado sobre el bien común.

Deseamos dejar muy claro que el PT fue el único partido que se negó a acompañar las iniciativas de Moctezuma.  Porque la educación es un derecho, como lo he venido explicando y no un privilegio.

Nuestra fracción parlamentaria ha establecido como eje fundamental del quehacer legislativo, el derecho humano a la educación, bajo la premisa de que, los Estados deben disponer de recursos necesarios, suficientes y crecientes para financiar de manera plena los sistemas públicos de educación, ya que sin presupuesto público adecuado, no es posible garantizar ningún derecho humano.

Pretendemos lograr la democratización de la educación, a través de la defensa de la educación pública, laica, obligatoria y gratuita.  Una educación para todas y todos, desde la primera infancia y hasta el posgrado.  Que todo aquel que así lo desee, pueda ingresar, permanecer y egresar de las instituciones públicas.

Planteamos una propuesta histórica a favor de la equiparación de oportunidades, que dé abrigo a la diversidad de estudiantes y que resulte en un modelo integrador para un sociedad fuerte, crítica y consciente de su historia y grandeza como Nación diversa, pluricultural, pluriétnica y plurilingüe.

Exhorto desde esta tribuna, a los compañeros y compañeras de Morena, a analizar concienzudamente este dictamen.  No es casualidad que el PRI, PAN, PRD, MC muestren tanta urgencia para su aprobación.  ¡Esta no es la Ley que necesita la Cuarta Transformación!

Debemos asumir nuestra responsabilidad histórica en la construcción, fortalecimiento y universalización de los sistemas públicos, cumpliendo con los estándares de disponibilidad, accesibilidad, aceptabilidad y adaptabilidad, frente a cada persona que espera ver realizado su derecho fundamental a la educación superior.

México necesita una educación superior de calidad.

México necesita instituciones académicas democráticas.

México necesita una educación pública e incluyente.

México necesita pensamiento crítico e integral.

México necesita garantizar el derecho a la educación superior.

México necesita un mejor futuro. Luchemos por él.

¡Es cuanto!

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